Encontrarte una factura de hace dos años que nunca llegaste a contabilizar es más habitual de lo que parece. La buena noticia: en la mayoría de los casos, no has perdido el derecho a deducirla — pero las reglas son distintas según el impuesto.

En IVA: 4 años, sin más

El derecho a deducir el IVA soportado caduca a los 4 años desde el momento en que pudo ejercerse (art. 100.Uno de la Ley del IVA). Dentro de ese plazo, puedes incluir el IVA de una factura antigua en cualquier declaración trimestral o anual posterior, sin necesidad de rectificar declaraciones ya presentadas. Pasado ese plazo, el IVA de esa factura ya no se puede recuperar, aunque conserves el documento.

Ejemplo: una factura de junio de 2022 se puede deducir en IVA hasta junio de 2026. A partir de ahí, Hacienda puede rechazarla directamente.

En IRPF: la regla general es más estricta

Aquí aplica el principio de devengo: el gasto, en principio, solo se deduce en el ejercicio al que corresponde. Si te olvidaste de imputarlo en su momento, la vía formal es presentar una declaración complementaria del ejercicio correspondiente — no simplemente añadirlo a la declaración de este año.

La jurisprudencia que cambia el panorama

El Tribunal Supremo ha admitido que un gasto no contabilizado en su momento se pueda deducir en un ejercicio posterior, siempre que esto no suponga una menor tributación que la que hubiera correspondido de haberlo aplicado en el año original. Es decir: si al trasladar el gasto a un año posterior pagarías menos impuestos de los que te hubiera correspondido pagar en su momento, Hacienda puede rechazarlo — pero si el efecto es neutro o incluso perjudicial para ti, se admite.

Esta doctrina se aplica principalmente a la estimación directa. Si tributas por módulos o por criterio de caja (donde declaras según cobros y pagos reales), las reglas no cambian de la misma forma.

Ejemplo práctico

Un negocio tuvo un gasto de reparación en 2018 que nunca contabilizó, y lo registra en 2026. Si en 2018 el negocio tuvo pérdidas o un resultado que ya generaba poca o ninguna tributación, trasladar el gasto a 2026 (donde sí hay beneficio) no perjudica a Hacienda respecto a lo que hubiera correspondido pagar entonces — y en ese caso, la deducción tardía puede admitirse pese a haber prescrito el ejercicio original.

Sociedades: un paso adicional

Si tributas por Impuesto de Sociedades, para desgravar un gasto de un ejercicio ya prescrito hay que contabilizarlo con cargo a reservas y ajustar el resultado fiscal del ejercicio en el que finalmente se imputa — un proceso algo más técnico que en IRPF.

Un consejo

Antes de intentar deducir una factura con más de dos años de antigüedad, conviene revisar con calma en qué impuesto quieres aplicarla y si tu caso encaja en la doctrina del Supremo — no es un trámite automático, y un error aquí puede generar una regularización con recargos. Contacta con nosotros y lo revisamos juntos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tengo para deducir el IVA de una factura antigua?

4 años desde el momento en que pudo ejercerse el derecho, según el artículo 100.Uno de la Ley del IVA.

¿Se puede deducir en IRPF un gasto de un ejercicio anterior?

La regla general es que el gasto se deduce en el ejercicio al que corresponde, pero el Tribunal Supremo ha admitido deducirlo en un ejercicio posterior si no supone menor tributación que la que hubiera correspondido.

¿Aplica esta doctrina a módulos o al criterio de caja?

No de la misma forma — se aplica principalmente a la estimación directa.