Si has empezado un trabajo nuevo, seguro que te han pedido que rellenes "el 145". Es un papel corto, pero de él depende directamente cuánto te descuentan de IRPF en cada nómina — y rellenarlo mal (o no actualizarlo cuando cambia tu situación) puede salirte caro.
¿Qué es el modelo 145?
El modelo 145 es la Comunicación de datos al pagador: el documento con el que informas a tu empresa de tu situación personal y familiar, para que pueda calcular correctamente el porcentaje de retención de IRPF que te aplica en la nómina. No se presenta ante Hacienda — se entrega directamente a tu empresa, que debe conservarlo por si la Agencia Tributaria lo solicita.
¿Cuándo hay que presentarlo?
- Al empezar a trabajar en una empresa nueva, normalmente el primer día.
- Cuando cambie tu situación personal o familiar de forma que afecte a tu retención: te casas, nace un hijo, cambia tu grado de discapacidad, se emancipa un hijo que tenías a tu cargo, etc.
Si la variación supone que te correspondería una retención mayor, tienes un plazo de 10 días desde que se produce el cambio para comunicarlo. Si supone una retención menor (por ejemplo, un hijo nuevo), no hay obligación de plazo, pero cuanto antes lo comuniques, antes se ajusta tu nómina a tu favor.
Qué datos incluye
- Tus datos identificativos (NIF, nombre y apellidos).
- Tu situación familiar: soltero/viudo/divorciado con hijos a tu cargo en exclusiva, casado con cónyuge sin rentas relevantes, u otra situación.
- Descendientes y ascendientes a tu cargo, incluyendo si son menores de 3 años.
- Grado de discapacidad, si lo tienes reconocido.
- Otras circunstancias específicas: pensión compensatoria a tu favor, anualidades por alimentos a los hijos, movilidad geográfica, préstamo para vivienda habitual (para contratos anteriores a 2013), entre otras.
Puedes descargar el modelo oficial directamente desde la Agencia Tributaria: Modelo 145 en PDF (AEAT).
Herramienta gratuita
Comprueba el efecto en tu nómina
Una vez sepas qué vas a declarar en el modelo 145, calcula cómo cambia tu retención y tu neto mensual.¿Qué pasa si no lo entrego, o pongo datos incorrectos?
Si no entregas el modelo 145, la empresa aplicará la retención sin tener en cuenta tus circunstancias personales (mínimos por hijos, discapacidad, etc.), lo que normalmente supone una retención más alta de la que te correspondería — aunque esa diferencia se puede recuperar después en la declaración de la Renta.
Si en cambio incluyes datos falsos o incompletos que hacen que te retengan menos de lo que deberías, la ley lo considera infracción tributaria, sancionable con una multa de entre el 35% y el 150% de las cantidades que se hayan dejado de retener por ese motivo. No es un trámite para tomarse a la ligera.
¿Y si prefiero no dar algunos datos?
Puedes optar por no comunicar alguna circunstancia si no quieres compartirla con tu empresa (por ejemplo, tu situación familiar exacta). En ese caso, es posible que te retengan más de lo que realmente te correspondería — pero esa diferencia, como siempre, se ajusta y se recupera al presentar la declaración de la Renta.
Un consejo práctico
Revisa tu modelo 145 no solo cuando empiezas un trabajo, sino cada vez que cambie algo relevante en tu vida (nace un hijo, te casas, un hijo deja de estar a tu cargo). Es un papel de dos minutos que puede evitarte una retención descuadrada durante meses, y sorpresas al hacer la Renta.