Firmas un contrato por 24.000€ brutos al año, pero lo que te llega al banco cada mes es bastante menos. No es un error ni una letra pequeña escondida: son dos descuentos obligatorios que se aplican antes de que veas el dinero, y que dependen de tu situación personal.
El primer descuento: tus seguros sociales
Igual que la empresa paga cotizaciones a la Seguridad Social por ti, tú también aportas tu parte. Se calcula sobre tu salario bruto y se resta directamente en la nómina, antes de que veas el dinero. En 2026, el trabajador aporta aproximadamente:
- Contingencias comunes: 4,70%
- Desempleo: 1,55% en contrato indefinido (1,60% en temporal)
- Formación profesional: 0,10%
- MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional): 0,15%
En total, entre un 6,50% y un 6,55% de tu bruto se destina a tus propias cotizaciones, dependiendo del tipo de contrato.
El segundo descuento: la retención de IRPF
Este es el que más varía de una persona a otra, porque no depende solo de cuánto ganas, sino también de tu situación personal y familiar. La empresa está obligada a "adelantar" una parte de tu futuro IRPF cada mes, para que no tengas que pagarlo todo de golpe al hacer la Renta.
El porcentaje de retención depende de:
- Tu salario anual (a más ingresos, mayor porcentaje, porque el IRPF es progresivo).
- Tu edad (a partir de 65 y 75 años, tienes un mínimo exento mayor).
- Si estás casado y tu cónyuge no tiene ingresos relevantes, o si eres soltero con hijos a tu cargo en exclusiva.
- El número de hijos a tu cargo, especialmente si son menores de 3 años.
- Si tienes reconocido algún grado de discapacidad.
Todos estos datos se recogen en el llamado modelo 145, que rellenas al entrar en la empresa (y puedes actualizar si tu situación cambia, por ejemplo si tienes un hijo). Cuantas más circunstancias personales declares correctamente, más ajustada estará tu retención — y menos sorpresas tendrás al hacer la declaración de la Renta.
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Calcula tu nómina neta
Introduce tu bruto y tu situación personal, y te desglosamos seguros sociales y retención de IRPF estimada.¿Por qué mi retención sube o baja durante el año?
Es habitual notar que la retención cambia si cobras una paga extra, un bonus, o si tu empresa actualiza tu situación familiar (por ejemplo, al comunicar el nacimiento de un hijo). El cálculo del tipo de retención tiene en cuenta una previsión de tus ingresos de todo el año, así que cualquier variación —un aumento de sueldo, una paga puntual— puede modificar el porcentaje aplicado el resto de meses.
¿Y si mi empresa me retiene de más (o de menos)?
No pasa nada grave de forma inmediata: la retención es solo un adelanto. Si a lo largo del año te han retenido más de lo que realmente corresponde según tu IRPF final, Hacienda te devuelve la diferencia al hacer la declaración de la Renta. Si te han retenido de menos, tendrás que pagar la diferencia en ese momento. Por eso conviene revisar el modelo 145 cuando cambie tu situación personal — evita sorpresas en la Renta del año siguiente.
En resumen
Tu nómina neta = salario bruto − tus seguros sociales − tu retención de IRPF. Los seguros sociales son un porcentaje fijo y sencillo; la retención de IRPF varía según tu situación personal y tus ingresos. Conocer ambos conceptos te ayuda a entender exactamente por qué tu nómina no coincide con el bruto de tu contrato — y a detectar si algo no cuadra.