Si te han despedido y crees que no es procedente, o que el importe de la indemnización no es el correcto, el primer paso antes de ir a juicio es presentar una papeleta de conciliación. Y aquí el tiempo juega en tu contra: el plazo es más ajustado de lo que mucha gente cree.
El plazo: 20 días hábiles
Tienes 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido para presentar la papeleta de conciliación (y, en su caso, la demanda posterior). No cuentan sábados, domingos ni festivos. Superado ese plazo, el despido queda firme y pierdes la posibilidad de impugnarlo, aunque tuvieras razón de fondo.
Importante: el plazo cuenta desde la fecha de efectos del despido, no necesariamente desde el día en que te lo comunican — si te avisan con antelación de que el despido será efectivo en una fecha posterior, el plazo empieza en esa fecha posterior, no el día del aviso.
¿Qué hace exactamente la papeleta de conciliación?
Es un trámite previo y obligatorio antes de poder demandar a la empresa ante el Juzgado de lo Social. Se presenta ante el SMAC (o el CMAC, según la comunidad autónoma), y su objetivo es intentar un acuerdo entre trabajador y empresa sin necesidad de llegar a juicio. Al presentarla, se suspende el plazo de los 20 días hábiles.
¿Qué pasa después de presentarla?
El acto de conciliación debe señalarse, en principio, dentro de los 15 días hábiles siguientes a la presentación de la papeleta. Si se llega a un acuerdo, el asunto se resuelve ahí. Si no hay acuerdo, o si la empresa no comparece ("intentada sin efecto"), el plazo se reanuda con los días que te quedaran hasta completar los 20 días hábiles originales — así que si presentaste la papeleta el último día del plazo, no te queda margen para preparar la demanda después.
Herramienta gratuita
Calcula la indemnización que te correspondería
Antes de decidir si impugnar, comprueba cuánto te correspondería según el tipo de despido y tus fechas.¿Y si es una reclamación de cantidad, no un despido?
Si lo que reclamas no es el despido en sí, sino cantidades pendientes (salarios impagados, horas extra, un finiquito mal calculado...), el plazo no es de 20 días hábiles, sino de un año, contado como plazo de prescripción en vez de caducidad.
No esperes al último día
Veinte días hábiles pasan más rápido de lo que parece, sobre todo si hay festivos de por medio o si necesitas tiempo para reunir documentación (carta de despido, nóminas, contrato). Si crees que tu despido no es correcto, lo más seguro es empezar a moverte cuanto antes, no cuando ya casi se ha cumplido el plazo.