Te has quedado sin trabajo y sabes que tienes derecho al paro, pero entre el papeleo, el disgusto y la búsqueda de un nuevo empleo, es fácil que el plazo para solicitarlo se te pase por alto. Aquí está la cuenta atrás exacta.
El plazo: 15 días hábiles
Tienes 15 días hábiles desde que te encuentras en situación legal de desempleo para presentar la solicitud de la prestación contributiva. Ojo con la palabra "hábiles": no cuentan los sábados, domingos ni festivos.
¿Desde cuándo empieza a contar el plazo?
Depende de por qué te has quedado sin trabajo:
- Despido: desde el día siguiente a la fecha de efectos del despido (la fecha en la que realmente deja de estar vigente el contrato, no necesariamente el día en que te lo comunican).
- Fin de un contrato temporal: desde el día siguiente a la finalización del contrato.
- Baja voluntaria con causa justificada (por ejemplo, tras un ERE o una modificación sustancial de condiciones que te permite extinguir el contrato): desde el día siguiente al cese efectivo.
Herramienta gratuita
Calcula cuánto te corresponde
Mientras gestionas la solicitud, comprueba cuánto vas a cobrar y durante cuánto tiempo, según tus días cotizados.¿Qué pasa si se me pasa el plazo?
No pierdes el derecho a la prestación por completo, pero sí pierdes los días de prestación correspondientes al retraso: el SEPE descuenta de tu periodo total de cobro tantos días como los que te hayas retrasado en presentar la solicitud más allá de esos 15 días hábiles. Es decir, si tenías derecho a 12 meses de prestación y te retrasas 10 días hábiles de más, esos 10 días se restan de tu periodo de cobro.
¿Dónde se solicita?
La solicitud se presenta en la sede electrónica del SEPE (con certificado digital, Cl@ve o DNI electrónico), por teléfono, o de forma presencial con cita previa en tu oficina de empleo. Antes de solicitarlo, conviene estar inscrito como demandante de empleo, un trámite que también puedes hacer online.
Revisa esto antes de solicitar
Antes de presentar la solicitud, comprueba en la sede electrónica de la Seguridad Social que las bases de cotización que aparecen en tu vida laboral coinciden con lo que realmente cobrabas. Si tu empresa cotizó por debajo de tu salario real, tu prestación calculada será más baja de lo que te corresponde — y es mucho más fácil corregirlo antes de que el SEPE calcule tu prestación que reclamarlo después.