Mira cualquier nómina y verás una línea que dice "retención IRPF" con un porcentaje al lado. Ese descuento es, probablemente, el que más dudas genera de toda la nómina — y no es lo mismo que los seguros sociales, aunque a veces se confundan.
¿Qué es una retención?
Una retención es un adelanto de un impuesto. Cuando tu empresa te paga el salario, no te entrega la parte que corresponde al IRPF: se queda con ella y la ingresa directamente en Hacienda en tu nombre, trimestralmente. Tú ves reflejado ese descuento en la nómina, pero no lo pagas tú directamente — lo hace la empresa por ti, como "recaudador" intermedio.
¿Por qué existen las retenciones?
Si no existieran, cada trabajador tendría que reservar una parte de su sueldo mes a mes y pagar todo su IRPF de golpe una vez al año. El sistema de retenciones reparte ese pago a lo largo de doce (o catorce) meses, y de paso permite a Hacienda recaudar de forma continua en vez de esperar a la campaña de la Renta.
¿Quién calcula el porcentaje?
Lo calcula tu empresa, aplicando una fórmula reglada que tiene en cuenta:
- Tu salario anual previsto.
- Tu edad.
- Tu situación familiar (soltero, casado con cónyuge sin ingresos, hijos a tu cargo...).
- Si tienes reconocida alguna discapacidad.
Toda esta información se la das a la empresa mediante el modelo 145, que rellenas al empezar a trabajar y puedes actualizar cuando cambie tu situación (por ejemplo, si tienes un hijo o te casas).
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Calcula tu retención estimada
Introduce tu salario y tu situación personal, y te desglosamos tu retención de IRPF junto con tus seguros sociales.Retención de IRPF vs. seguros sociales: no es lo mismo
Es habitual mezclar ambos conceptos porque los dos se descuentan del bruto, pero son cosas distintas. Los seguros sociales son tu aportación a la Seguridad Social (pensiones, desempleo, etc.), mientras que la retención de IRPF es un adelanto de un impuesto distinto, gestionado por Hacienda, no por la Seguridad Social.
¿Y si la retención no es correcta?
No pasa nada de forma inmediata: al final es solo un anticipo. Si te han retenido de más a lo largo del año respecto a lo que realmente te corresponde, Hacienda te devuelve la diferencia al presentar la declaración de la Renta. Si te han retenido de menos, tendrás que pagar la diferencia en ese momento.
En resumen
La retención de la nómina no es un impuesto aparte ni dinero que "se pierde": es tu propio IRPF, pagado por adelantado y a plazos. Cuanto mejor reflejes tu situación real en el modelo 145, más ajustada estará tu retención mensual — y menos sorpresas tendrás al hacer la Renta.