Si tienes 52 años o más y te has quedado sin prestación por desempleo, existe una ayuda pensada específicamente para este tramo final de la vida laboral — y tiene una ventaja que ninguna otra prestación del SEPE ofrece: no caduca hasta que te jubilas.

¿Qué es exactamente?

Es un subsidio asistencial del SEPE dirigido a personas desempleadas de 52 años o más que han agotado su prestación contributiva (o un subsidio anterior) y cumplen determinados requisitos de cotización y de rentas. A diferencia del resto de subsidios, que tienen una duración limitada de meses, este se mantiene de forma indefinida hasta que alcances la edad ordinaria de jubilación, siempre que sigas cumpliendo los requisitos.

Requisitos principales

¿Cuánto se cobra?

La cuantía es de 480€/mes, resultado de aplicar el 80% al IPREM mensual (600€ en 2026), en 12 pagas sin extras. Es una cantidad fija, independiente de cuál fuera tu salario anterior.

La gran ventaja: sigue sumando para tu pensión

Mientras cobras este subsidio, el SEPE cotiza por ti a la Seguridad Social sobre una base equivalente al 125% de la base mínima de cotización — una cotización notablemente generosa que protege tu futura pensión de jubilación y evita que estos años sin trabajar reduzcan tu base reguladora final.

¿Se puede compatibilizar con un trabajo?

Sí, mediante el Complemento de Apoyo al Empleo (CAE): puedes trabajar y seguir percibiendo una parte del subsidio durante un máximo de 180 días, con una cuantía que se reduce de forma proporcional a tus ingresos por el empleo. Pasado ese plazo, si sigues trabajando, el subsidio se suspende temporalmente y se reactiva si vuelves a quedarte sin empleo, siempre que mantengas los requisitos.

¿Cómo se solicita?

El plazo es de 15 días hábiles desde el hecho causante (agotamiento de la prestación o subsidio anterior). Se puede tramitar en la sede electrónica del SEPE, en las oficinas de prestaciones con cita previa, o por correo administrativo.

Un aviso importante

El requisito de rentas se revisa periódicamente — si en algún momento superas el límite (por ejemplo, por un ingreso puntual), puedes perder el derecho al subsidio ese periodo. Conviene llevar un control de tus ingresos mientras lo cobras para no llevarte sorpresas en la revisión.