Ya vimos en otro artículo cuánto cuesta realmente contratar a alguien. Lo que no contamos entonces es que ese coste se puede reducir de forma legal y considerable si tu contratación encaja en alguna de las bonificaciones que existen en las cotizaciones a la Seguridad Social.

¿Cómo funcionan las bonificaciones?

Reducen (o eliminan durante un periodo) la parte de la cuota que paga la empresa por contingencias comunes, sin afectar a los derechos del trabajador, que sigue cotizando con normalidad a todos los efectos. Se aplican directamente en el Sistema RED, sin necesidad de solicitud previa en la mayoría de los casos, siempre que se cumplan los requisitos.

Los perfiles con más bonificaciones habituales

Conversión de contrato temporal a indefinido

Transformar un contrato temporal en indefinido también puede generar bonificación, en determinados supuestos y colectivos, como un incentivo adicional a la estabilidad en el empleo frente a la contratación temporal.

¿Cuánto se puede ahorrar?

El importe y la duración varían mucho según el colectivo y el tipo de contrato: pueden ir desde reducciones parciales de la cuota durante uno o dos años, hasta bonificaciones sustanciales en los perfiles más protegidos (discapacidad, violencia de género). No existe una cifra única aplicable a todos los casos — depende de cruzar el perfil del trabajador con el tipo de contrato y, en algunos casos, con el tamaño y sector de la empresa.

¿Se pueden combinar varias bonificaciones?

Como norma general, no: cada contratación se acoge a la bonificación que más beneficie de las que sean aplicables, pero no se pueden sumar varias bonificaciones simultáneamente sobre el mismo contrato, salvo excepciones muy concretas previstas en la normativa.

¿Qué pasa si no se cumplen los requisitos durante todo el periodo bonificado?

Las bonificaciones suelen exigir mantener el contrato (o la plantilla neta) durante un periodo mínimo. Si se incumple esa condición (por ejemplo, se despide al trabajador bonificado antes de tiempo sin causa justificada), la empresa puede tener que devolver el importe bonificado, con los recargos correspondientes.

Un consejo antes de tu próxima contratación

Antes de dar de alta a un nuevo trabajador, revisa si su perfil (edad, situación previa de desempleo, discapacidad, etc.) encaja en alguna bonificación vigente — el ahorro en la cuota mensual durante el periodo bonificado puede ser significativo, y a menudo se aplica automáticamente si el alta se tramita correctamente desde el principio.