Cuando termina una relación laboral, sea por el motivo que sea, la empresa tiene que liquidar todo lo que se le debe al trabajador hasta ese momento. Eso es el finiquito, y aunque el concepto es sencillo, el cálculo tiene varias partes que conviene no pasar por alto.

¿Qué es el finiquito?

Es el documento y el pago que liquida todas las cantidades pendientes al finalizar el contrato: salario del último periodo trabajado, partes proporcionales de pagas extra, y vacaciones generadas y no disfrutadas. No es una indemnización — eso es un concepto aparte que solo corresponde en determinados tipos de extinción (despido, fin de contrato temporal, etc.).

Qué conceptos incluye

Algunos de estos complementos —como los trienios por antigüedad, si tu convenio los contempla— dependen directamente de cuánto tiempo llevas en la empresa. Si necesitas calcularlo con exactitud, puedes usar nuestra calculadora de antigüedad.

Cómo se calculan las vacaciones no disfrutadas

Primero hay que calcular cuántos días de vacaciones ha generado el trabajador de forma proporcional al tiempo trabajado en el año (normalmente 2,5 días naturales por mes trabajado, sobre la base de 30 días anuales). A esos días generados se les resta lo que ya se haya disfrutado, y el resultado se paga al valor del salario diario.

Herramienta gratuita

Calcula los días y el importe de las vacaciones pendientes

Introduce el periodo trabajado y el salario, y te calculamos los días generados, disfrutados y su valor económico.
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¿Y si el trabajador se ha cogido vacaciones de más?

Puede ocurrir al revés: que el trabajador haya disfrutado más días de los que le correspondían proporcionalmente hasta la fecha de baja. En ese caso, la empresa puede descontar el exceso del finiquito, siempre que quede claramente justificado.

Plazo para pagar el finiquito

La ley no fija un plazo único y expreso para el pago del finiquito, pero la práctica y la jurisprudencia entienden que debe abonarse en el mismo momento de la extinción del contrato, o inmediatamente después. Retrasarlo sin causa justificada puede dar lugar a una reclamación por parte del trabajador.

No firmes el finiquito sin revisarlo

Firmar el documento de finiquito puede interpretarse como aceptación de que no queda nada pendiente. Si algo no cuadra —días de vacaciones, horas extra, un complemento que no aparece—, lo mejor es pedir el desglose del cálculo antes de firmar, o firmar "no conforme" y reclamar después.