Cada año, entre abril y junio, millones de personas se hacen la misma pregunta: ¿me va a salir a pagar o me van a devolver? La respuesta depende de una comparación muy simple: lo que realmente te correspondía pagar de IRPF ese año, frente a lo que ya te han retenido en la nómina mes a mes.

La idea clave: la Renta no es un impuesto nuevo

Durante el año, tu empresa te ha ido reteniendo un porcentaje de tu salario como "adelanto" de tu IRPF (lo vimos con detalle en nuestro artículo sobre cómo se calcula la nómina neta). La declaración de la Renta es, sencillamente, el ajuste final: se calcula lo que realmente debías pagar según tus ingresos y circunstancias del año completo, y se compara con lo que ya se ha ido reteniendo.

¿Por qué a veces retienen "de menos"?

Es más habitual de lo que parece, sobre todo si durante el año has tenido varios pagadores (por ejemplo, dos trabajos distintos, o paro seguido de un nuevo empleo), si has cambiado de salario a mitad de año, o si tu situación familiar cambió sin que lo comunicaras a tiempo mediante el modelo 145. Cada pagador calcula su retención sin saber lo que te retiene el otro, y al sumarlo todo en la declaración, puede quedarse corto.

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Introduce tus ingresos, tu situación familiar y tus deducciones, y te decimos si te sale a pagar o a devolver.
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Qué puede mejorar tu resultado

Hay deducciones y reducciones legales que reducen lo que pagas, y que muchas personas no aplican simplemente porque no las conocen:

¿Estoy obligado a presentarla?

Con un solo pagador, el límite general para no estar obligado es de 22.000€ brutos anuales. Con dos o más pagadores (por ejemplo, si cambiaste de trabajo o combinaste nómina y paro), el límite baja a 15.876€, siempre que el segundo y siguientes pagadores hayan sumado más de 1.500€ entre todos. Aun sin estar obligado, si el resultado te sale a devolver, siempre conviene presentarla para recuperar ese dinero.

Un consejo antes de presentarla

El borrador que te ofrece Hacienda no siempre incluye todas las deducciones a las que tienes derecho — solo revisa la información que le consta. Antes de confirmarlo sin más, merece la pena repasar si hay algo que se pueda mejorar: es la diferencia entre aceptar el primer resultado y quedarte con el mejor resultado posible dentro de la legalidad.